La pintura al fresco es el procedimiento pictórico mural por excelencia, utilizado desde tiempos remotos. Pintar al fresco significa aplicar pigmentos minerales adecuados, disueltos en agua sobre un muro preparado con cal cuando aún está fresco, de aquí su nombre. El muro debe ser de material absorbente y no tener humedades. Cuando el hombre prehistótico se refugió en cuevas, encontró allí las primeras paredes donde pintar el mundo que le rodeaba. A nivel general, puede decirse que el arte prehistórico se caracteriza por el esquematismo, el simbolismo y la abstracción. Se trata de expresiones con fines rituales o mítico-religiosos, a diferencia del arte moderno, que apunta a lo estético. La pintura rupestre es una manifestación del arte prehistórico. Estos dibujos eran realizados sobre rocas o en las paredes de las cavernas. Algunas pinturas tienen cerca de 40.000 años de antigüedad y aún se conservan ya que, al estar dentro de cuevas, lograron resistir el paso del tiempo....